Acabas de ponerte brackets y te preguntas qué puedes comer sin despegar uno o doblar el arco. Aquí tienes una guía práctica: qué comer los primeros días, qué conviene evitar durante todo el tratamiento y cómo adaptar el menú sin complicarte la vida.
Los primeros días con brackets
Las primeras 48 a 72 horas después de colocar los brackets suelen ser las más incómodas. Los dientes empiezan a moverse y notarás una presión o sensibilidad al apretar, sobre todo al masticar. No es un dolor fuerte, pero sí una molestia que conviene respetar eligiendo bien lo que comes.
En la consulta de Dr J L Mas, en Santa Coloma de Gramenet, recomendamos empezar con alimentos blandos y templados, ni muy fríos ni muy calientes. Purés, sopas, yogur, huevo, pescado desmenuzado o pasta bien cocida permiten alimentarse bien sin forzar los dientes mientras se adaptan al aparato.
Esta etapa dura poco. En dos o tres días la mayoría de las personas vuelve a comer con normalidad, y a partir de ahí lo importante no es tanto la molestia como proteger los brackets y el arco. Si quieres hacerte una idea del recorrido completo, te explicamos cuánto dura un tratamiento de ortodoncia y de qué depende.
Qué puedes comer sin problema
Pasados los primeros días, la lista de alimentos permitidos es amplia. La regla general es sencilla: todo lo que sea blando, se pueda cortar en trozos pequeños o deshacer con la lengua es buena opción. Con un poco de maña, el menú del día a día cambia menos de lo que parece.
La clave no es renunciar a casi nada, sino preparar los alimentos de forma que no exijan grandes mordiscos ni mucho esfuerzo. Una manzana entera no es buena idea, pero en gajos finos o rallada sí. Lo mismo ocurre con el pan, la carne o las verduras.
Estos son algunos alimentos que suelen sentar bien durante la ortodoncia:
- Lácteos como yogur, queso blando, leche y batidos.
- Huevo en tortilla, revuelto o cocido.
- Verduras cocidas o al vapor, y purés.
- Pasta, arroz y legumbres bien cocidas.
- Pescado sin espinas y carne picada o muy tierna.
- Fruta blanda o en trozos pequeños, como plátano o fresas.
Qué alimentos conviene evitar
Los problemas más habituales con los brackets llegan por tres tipos de alimentos: los duros, los pegajosos y los que obligan a morder con fuerza con los dientes de delante. Cualquiera de ellos puede despegar un bracket o doblar el arco, y eso suele significar una visita extra para recolocarlo.
Entre los alimentos duros están los frutos secos, el hielo, las cortezas de pan muy crujientes, los picos o los caramelos duros. Entre los pegajosos, los chicles, el turrón blando, los caramelos masticables y la bollería muy densa. Y entre los que piden morder con fuerza, la manzana o la zanahoria enteras, el maíz en la mazorca o un bocadillo con pan duro.
No hace falta vivirlo como una lista de prohibiciones estrictas. Muchos de estos alimentos se pueden seguir tomando si cambias la forma de prepararlos: la zanahoria cocida en vez de cruda, el maíz desgranado en vez de en mazorca, la carne picada en vez de un filete entero.
Por qué conviene cuidar lo que comes
Adaptar la dieta no es un capricho. Cada vez que se despega un bracket o se dobla el arco, el diente deja de recibir la fuerza prevista y el tratamiento puede alargarse. Cuidar lo que comes es, en realidad, una forma de que la ortodoncia vaya según lo planificado y termine en el tiempo esperado.
A esto se suma la higiene. Los alimentos pegajosos y azucarados se acumulan alrededor de los brackets y son más difíciles de retirar con el cepillo, lo que aumenta el riesgo de caries y de manchas. Por eso, además de elegir bien, conviene cepillarse después de cada comida. Cuando termine el tratamiento llegará la fase de retención con el retenedor, igual de importante para mantener el resultado.
Cómo organizar las comidas en casa
En casa, unos pequeños ajustes facilitan mucho las cosas. Tener a mano un cuchillo para cortar en trozos pequeños, cocinar un poco más las verduras y preparar platos de cuchara los días de molestias hace que comer con brackets deje de ser un problema. Si hay niños o adolescentes en tratamiento, ayuda acompañarlos las primeras semanas hasta que le cogen el truco.
Y ante cualquier duda o si se despega un bracket, lo mejor es avisar a la consulta para recolocarlo cuanto antes. Si el tratamiento es de un hijo, te contamos a qué edad conviene la primera visita al ortodoncista y qué señales vigilar en casa.
Clínica Dental Dr. Mas
Te acompañamos durante toda la ortodoncia
En nuestra consulta de Santa Coloma de Gramenet planificamos cada tratamiento de ortodoncia y resolvemos las dudas del día a día, también las de qué comer en cada fase. El resultado depende de cada paciente y se valora de forma individual.
- Dónde
- Avenida Santa Coloma 1, bajos, 08922 Santa Coloma de Gramenet
- Teléfono
- 934 661 541
- Cita
- Valoración individual en la clínica
Preguntas que nos hacen en consulta
Es mejor evitarlo. El chicle es pegajoso y puede adherirse a los brackets y al arco, con el riesgo de despegar alguno. Si te apetece algo refrescante, mejor elegir otras opciones que no se queden pegadas al aparato.
Lo habitual es que las molestias más intensas duren entre dos y tres días tras colocar los brackets o después de cada ajuste. En ese tiempo ayuda la comida blanda y templada. Luego se vuelve a comer con normalidad, adaptando lo que haga falta.
No te alarmes. Guarda el bracket si se ha soltado del todo y avisa a la consulta para que te den cita y lo recoloquen. Mientras tanto, evita tocarlo con la lengua y come alimentos blandos para no mover el resto.
Sí, con cuidado. La corteza muy dura del pan es lo que da problemas, así que conviene elegir pan tierno y cortar en trozos pequeños en vez de dar grandes mordiscos. Masticar con las muelas en lugar de con los dientes de delante también ayuda.
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