Terminas la ortodoncia, te quitan los brackets y los dientes por fin están en su sitio. Y justo entonces aparece el retenedor. Muchos pacientes se preguntan por qué, si el tratamiento ya ha acabado, tienen que seguir llevando algo. Aquí te explicamos para qué sirve el retenedor después de la ortodoncia y por qué es la parte que no conviene saltarse.
Qué es un retenedor y para qué sirve
Un retenedor es un dispositivo que se coloca al terminar la ortodoncia para mantener los dientes en la posición que se ha conseguido. No mueve los dientes como lo hacían los brackets o los alineadores; su trabajo es justo el contrario, evitar que se muevan. Por eso esta etapa se conoce como fase de retención o de contención, y forma parte del tratamiento tanto como la de alineación.
Durante el tratamiento, los dientes se desplazan dentro del hueso poco a poco. Cuando llegan a su sitio, el hueso que los rodea y las fibras de la encía necesitan tiempo para adaptarse a la nueva posición. Si en ese momento no hay nada que los sujete, tienden a regresar hacia donde estaban. En la consulta de Dr J L Mas, en Santa Coloma de Gramenet, es una de las dudas que más se repiten al retirar la aparatología.
Conviene entenderlo desde el principio: la ortodoncia no termina el día que se quitan los brackets, sino cuando el resultado se ha estabilizado. El retenedor acompaña esa última fase y ayuda a que el esfuerzo de los meses anteriores se mantenga en el tiempo.
Por qué se mueven los dientes al quitar los brackets
El movimiento de los dientes no es algo exclusivo de la ortodoncia. Los dientes se mueven a lo largo de toda la vida, de forma lenta y silenciosa, empujados por la masticación, la lengua y los propios tejidos que los sostienen. Después de un tratamiento, ese movimiento natural tiende a llevarlos hacia su posición antigua, que es la que el hueso y la encía todavía recuerdan.
A este regreso hacia la posición anterior se le llama recidiva. No significa que la ortodoncia haya fallado, sino que los tejidos todavía no se habían asentado del todo. Por eso los primeros meses tras retirar los brackets son los más delicados: es cuando el riesgo de que los dientes se desplacen es mayor y cuando el retenedor cumple su papel principal.
Algunos factores que favorecen que los dientes vuelvan a moverse son estos:
- No usar el retenedor el tiempo indicado o dejar de ponérselo antes de hora.
- Haber tenido un apiñamiento importante antes de la ortodoncia.
- La salida de las muelas del juicio, que puede presionar al resto de piezas.
- Hábitos como apretar los dientes o empujar con la lengua.
Tipos de retenedor: fijo y removible
Existen dos grandes tipos de retenedor y la elección depende de cada caso. El retenedor fijo es un alambre fino que se cementa por la cara interna de los dientes, normalmente los de delante. No se ve al hablar ni al sonreír y trabaja de forma continua, porque está puesto las veinticuatro horas. El removible, en cambio, es una placa o una férula transparente que el propio paciente se coloca y se retira.
Cada opción tiene sus ventajas. El fijo no depende de la constancia del paciente, pero exige una higiene más cuidadosa con hilo o cepillos interproximales para evitar que se acumule sarro alrededor del alambre. El removible permite una limpieza más cómoda de los dientes, aunque solo funciona si se lleva el tiempo pautado; si se guarda en un cajón, deja de proteger.
En muchos tratamientos se combinan los dos: un retenedor fijo en la arcada inferior y uno removible para la superior, o para usar por la noche. No hay una fórmula única, y lo adecuado para cada boca se decide siempre en una valoración individual, porque el resultado depende de cada paciente.
Cuánto tiempo hay que llevar el retenedor
Esta es la pregunta que más surge en consulta, y la respuesta honesta es que depende. Los primeros meses, cuando el retenedor es removible, suele indicarse un uso casi continuo, incluso para dormir. Pasado ese periodo, se va reduciendo poco a poco: primero solo por las noches y, más adelante, algunas noches a la semana. Cada caso tiene su ritmo y lo marca el profesional según cómo evolucione la boca.
Una idea que conviene asumir con tranquilidad es que la retención tiende a prolongarse en el tiempo. Como los dientes nunca dejan de tener cierta tendencia a moverse, muchos ortodoncistas recomiendan mantener el retenedor de forma indefinida, aunque sea unas pocas noches. Es un pequeño gesto que protege el trabajo de toda la ortodoncia. Si notas que los dientes vuelven a apretarse, como explicamos en el artículo sobre por qué se tuercen los dientes de adulto, conviene consultarlo pronto. Puedes informarte también sobre nuestros tratamientos de ortodoncia en Santa Coloma de Gramenet.
Cómo cuidar el retenedor en el día a día
Mantener el retenedor en buen estado es sencillo, pero pide algo de constancia. El removible se limpia a diario con agua fría o templada y un cepillo suave, nunca con agua caliente para que no se deforme, y se guarda siempre en su estuche: muchos acaban rotos o perdidos por dejarlos envueltos en una servilleta. El fijo requiere pasar el hilo dental por debajo del alambre y acudir a las revisiones y limpiezas para que no se acumule sarro.
Si el retenedor se rompe, se despega o notas que ya no encaja como antes, no esperes: cuanto antes se revise, menos probabilidades hay de que los dientes se muevan mientras tanto. Las revisiones periódicas permiten comprobar que todo sigue en su sitio y resolver cualquier duda con tranquilidad, igual que recomendamos tras la primera visita de ortodoncia en niños.
Clínica Dental Dr. Mas
Cuidamos tu sonrisa después de la ortodoncia
En nuestra consulta de Santa Coloma de Gramenet acompañamos a cada paciente también en la fase de retención, para que el resultado de la ortodoncia se mantenga en el tiempo. Todo tratamiento parte de una valoración médica previa e individualizada.
- Dónde
- Avenida Santa Coloma 1, bajos, 08922 Santa Coloma de Gramenet
- Teléfono
- 934 661 541
- Cita
- Valoración individual en la clínica
Preguntas que nos hacen en consulta
Como los dientes tienden a moverse durante toda la vida, muchos ortodoncistas aconsejan mantener la retención de forma prolongada, aunque sea unas pocas noches a la semana. El tiempo concreto depende de cada caso y lo indica el profesional en las revisiones.
Al dejar de llevarlo, los dientes pueden empezar a desplazarse hacia su posición anterior. A veces el propio retenedor deja de encajar bien, que es la señal de que algo se ha movido. Si ocurre, conviene acudir a consulta cuanto antes para valorarlo.
Sí. El retenedor fijo va por la cara interna de los dientes y, pasados los primeros días de adaptación, apenas se nota al hablar o al comer. Lo importante es extremar la higiene con hilo dental para mantener limpia esa zona.
No hay una opción mejor para todo el mundo. Cada tipo tiene ventajas y a menudo se combinan. Lo adecuado para tu boca se decide en una valoración individual, teniendo en cuenta tu caso y tus hábitos.
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