Tu hijo sonríe y, de pronto, te fijas en que un diente de arriba empieza a salir girado, o en que le ha quedado un hueco raro desde que se le cayó una pieza de leche. Te preguntas si es normal, si hay que hacer algo ya o si conviene esperar a que le salgan todos los dientes definitivos.
La ortodoncia infantil no consiste en poner aparato a todos los niños cuanto antes, sino en vigilar cómo crecen los maxilares y cómo van saliendo los dientes para actuar en el momento justo. En la consulta de Clínica Dental Dr. Mas, en Santa Coloma de Gramenet, es una de las dudas que más repiten madres y padres, casi siempre con la misma pregunta: ¿ya toca llevarlo o esperamos?
Qué es la ortodoncia infantil y por qué la edad importa
La ortodoncia infantil es la que se hace mientras el niño todavía está creciendo. Y ese detalle lo cambia todo: cuando los maxilares aún se están formando, se puede guiar su crecimiento y crear sitio para los dientes que faltan por salir. Con los años esa ventana se cierra, los huesos dejan de crecer y lo que antes se encauzaba con facilidad pasa a necesitar un tratamiento más largo.
Por eso la edad no es un dato menor. No se trata de poner aparato pronto porque sí, sino de revisar a tiempo para decidir, en cada caso, si conviene actuar ya, esperar unos años o simplemente seguir vigilando cómo evoluciona la boca.
La ficha de la boca
De dientes de leche a definitivos
Mueve el deslizador y verás cómo, al salir los dientes definitivos, puede faltar sitio en la arcada.
El dibujo es orientativo: cómo crece la boca de cada niño se valora en la consulta.
Lo importante es esto: si falta espacio, los dientes no se colocan solos. Pueden seguir saliendo girados o montados, pero no se enderezan por su cuenta. Por eso conviene revisarlo pronto, cuando aún se puede aprovechar el crecimiento.
Por qué conviene revisar pronto la boca del niño
No es cuestión de adelantarse por nada. Hay varios motivos concretos por los que una revisión temprana ayuda a decidir el mejor momento para actuar.
Cómo crecen los maxilares del niño
Los huesos de la cara y la mandíbula crecen durante la infancia. Mientras lo hacen, se puede influir en cómo se desarrollan para que quede sitio suficiente. Esa posibilidad es mayor cuanto antes se detecta, porque depende de que el niño siga creciendo.
Un minuto
¿Le conviene una valoración de ortodoncia?
Responde tres preguntas sobre tu hijo y verás si lo que notas encaja con un problema de espacio.
Por lo que cuentas, la boca de tu hijo parece ir bien. Aun así, una revisión lo confirma.
Hay algún detalle que conviene vigilar. Si va a más, coméntalo en consulta.
Lo que describes encaja con un problema de espacio que merece una valoración de ortodoncia.
La pérdida temprana de un diente de leche
Cada diente de leche guarda el sitio del definitivo que vendrá detrás. Si se pierde mucho antes de tiempo, las piezas de al lado tienden a cerrar el hueco y el definitivo se queda sin espacio. Es lo mismo que ocurre cuando falta una muela y no se repone: toda la fila se reorganiza.
Los hábitos de la primera infancia
Chupar el dedo o usar el chupete pasados los tres o cuatro años, empujar los dientes con la lengua al tragar o respirar habitualmente por la boca pueden ir modelando la forma del paladar y la posición de los dientes. Detectarlos pronto permite corregirlos antes de que dejen huella.
Otros factores que suman
- El apiñamiento que viene de familia: si falta sitio en la arcada, los dientes definitivos salen montados, igual que ocurre con los dientes que se tuercen de adulto.
- El bruxismo infantil: algunos niños aprietan o rechinan los dientes; conviene saber qué le hace el bruxismo a la boca.
- Una mordida que no encaja: cuando los dientes de arriba y abajo no cierran bien, conviene valorarlo mientras el niño crece.
- Dejar pasar las revisiones: muchos problemas de espacio no duelen, así que solo se ven si alguien los busca a tiempo.
En su caso
Cuántas señales suman
Marca lo que le pasa a tu hijo y verás cuántas señales pueden estar sumando.
No has marcado ninguna señal; aun así, una revisión periódica lo confirma.
Una o dos señales. Muchas veces basta con corregirlas y volver a revisar.
Varias señales suman entre sí. Conviene valorarlo en consulta mientras el niño crece.
Señales para estar atento en casa
La boca del niño suele avisar poco a poco, y conviene no restarle importancia. Estas son las pistas que no hay que dejar pasar:
- Dientes definitivos que salen girados o montados sobre los de al lado.
- Comida que se queda atrapada siempre en el mismo punto.
- Respirar por la boca de forma habitual, también al dormir.
- Una mordida que no encaja: los dientes de arriba y abajo cierran raro.
- Dientes de leche que se caen muy pronto o, al revés, que no acaban de caer.
- Chupete o dedo que siguen pasados los tres o cuatro años.
En casa, con tu hijo
Comprueba su caso en cinco pasos
Dedica un minuto a observar estas cinco señales.
Orientación a partir de lo que cuenta el artículo: no sustituye a una revisión en la clínica.
Ninguna de estas señales, por sí sola, dice qué hay que hacer. Lo que lo decide es la valoración en consulta, donde se ve cómo crecen los maxilares, cómo van saliendo los dientes y cómo encaja la mordida.
¿Hay que esperar a que le salgan todos los dientes?
Aquí conviene ser claros: no hay una respuesta única. En algunos casos lo mejor es esperar a tener los dientes definitivos; en otros, actuar antes aprovecha el crecimiento y simplifica lo que venga después. Lo que no ayuda es dejarlo pasar sin que nadie lo valore, porque los problemas de espacio no se arreglan solos.
Esperar no siempre es lo mejor
Qué hace cada opción
Toca cada opción y verás qué hace de verdad y qué no.
0 de 6 opciones vistas. Toca una.
Según la edad y el caso, la corrección puede empezar con una fase temprana que guía el crecimiento o esperar a tener los dientes definitivos para hacer ortodoncia en Santa Coloma de Gramenet con aparato fijo o alineadores. Ninguna pauta es mejor en abstracto: la adecuada depende de cómo crezca la boca de tu hijo y se decide tras una valoración individual. Los resultados varían según cada paciente.
Qué puedes hacer en casa mientras tanto
Mientras llega la valoración, hay cosas que ayudan y otras que conviene evitar:
El gesto que ayuda
Así sí, así no
Así sí
Ayúdale con el cepillado, retira poco a poco el chupete o el hábito del dedo y lleva sus revisiones al día.
Así no
Comprar aparatos por internet, pasarle el hilo con fuerza hasta que sangre o restar importancia a que respire siempre por la boca.
- Ayuda en el cepillado hasta que lo haga bien solo. En las zonas apiñadas, un cepillo pequeño llega mejor entre los dientes.
- No le compres aparatos ni alineadores por tu cuenta. Mover los dientes de un niño sin control puede dañarlos y empeorar la mordida.
- Retira los hábitos poco a poco. Dejar el chupete o el dedo con paciencia ayuda a que el paladar se forme con más sitio.
- No dejes pasar el problema. La ventana del crecimiento no espera, y cuanto antes se valora, más opciones hay.
Mientras tanto
Lo que ya haces
Marca lo que ya estás haciendo y verás qué te falta por sumar.
Empieza por lo más sencillo: un buen cepillado y retirar los hábitos poco a poco.
Vas por buen camino; ve completando lo que aún te falta.
Lo tienes cubierto; ahora lo importante es valorar la ortodoncia en consulta.
Si quieres información fiable sobre cómo cuidar la boca de los más pequeños, la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) divulga contenidos de salud bucal pensados para familias.
Cuándo pedir la primera valoración
Como referencia, la primera revisión de ortodoncia se suele hacer hacia los 6 o 7 años, cuando empiezan a convivir dientes de leche y definitivos. No hace falta que haya nada evidente: muchas veces solo se confirma que todo va bien y la boca queda controlada. Y si notas alguna de las señales de antes, es buen momento para que lo veamos, tenga la edad que tenga.
En la Clínica Dental Dr. Mas, en Santa Coloma de Gramenet, estudiamos cada caso de forma individual para ver si conviene actuar ya, esperar o seguir vigilando. Todo parte de una valoración presencial y los resultados dependen de cada paciente. Pide tu cita y lo vemos.
Clínica Dental Dr. Mas
Lo valoramos contigo
En Santa Coloma de Gramenet estudiamos cada caso de forma individual: cómo están saliendo los dientes, cómo crecen los maxilares y cómo encaja la mordida. Con eso te explicamos si tu hijo necesita ortodoncia ahora o más adelante.
- Dónde
- Avenida Santa Coloma 1, bajos, 08922 Santa Coloma de Gramenet
- Teléfono
- 934 661 541
- Cita
- Valoración individual en la clínica
Preguntas que nos hacen en consulta
Hacia los 6 o 7 años, cuando empiezan a convivir dientes de leche y definitivos. A esa edad se ve cómo crecen los maxilares y si hay sitio para las piezas que faltan por salir, aunque muchas veces solo toque vigilar.
No siempre. En muchos niños basta con revisar y esperar el momento adecuado. El aparato se plantea solo cuando hay un problema de espacio o de mordida que conviene guiar; lo decide la valoración, no la edad sin más.
Suele ser bien tolerada. Los primeros días tras colocar o ajustar el aparato es normal notar algo de molestia o presión, que cede pronto. Cada niño lo vive de forma distinta y, si hace falta, se ajusta en consulta.
Depende de la edad y del caso. Las dos opciones recolocan los dientes y se diferencian en comodidad y manejo. Qué encaja mejor se decide tras una valoración individual: no hay una opción mejor en abstracto.
Varía mucho según el punto de partida. Una fase temprana para guiar el crecimiento puede durar unos meses; un tratamiento completo con los dientes definitivos, más tiempo. En la valoración se da un plazo orientativo.
En algunos casos sí. La ortodoncia interceptiva aprovecha que el niño está creciendo para guiar los maxilares y crear sitio, lo que puede simplificar un tratamiento posterior. No todos los niños la necesitan: se valora en cada caso.
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